El naufragio y la tormenta
Algo falta en la historia. Es como explicar un naufragio diciendo que hubo tormenta cuando, al amanecer, uno descubre otros barcos todavía navegando.
Algo falta en la historia. Es como explicar un naufragio diciendo que hubo tormenta cuando, al amanecer, uno descubre otros barcos todavía navegando.
La historia de Epstein incomoda porque no cabe en la categoría del monstruo solitario. No es el ogro que vive en el bosque ni el asesino que actúa en la sombra: es el anfitrión. El que invita. El que sonríe. El que anota nombres mientras sirve vino caro.
La reforma política-electoral es pertinente y necesaria. Compararla con el fascismo es una analogía forzada que ignora la historia, la teoría democrática y la realidad mexicana.
Nadie vendrá a salvarnos: somos nosotras y nosotros, quienes integramos la comunidad universitaria, quienes tendremos que enfrentar los problemas y resolverlos. La abstención no es neutralidad; si no actuamos, fortalecemos la corrupción, la violencia y el abuso
Los Reyes, cuenta la leyenda, siguieron una estrella. Hoy las estrellas son satélites y no guían a nadie: vigilan. Aquellos magos leían el cielo; los nuevos emperadores leen balances trimestrales. Unos buscaban a un niño; otros buscan yacimientos.
En un pacto con tintes hollywoodescos entre Washington y Caracas, se acordó el arresto del presidente Nicolás Maduro, respetando su vida, mientras el declinante imperio exhibía su colosal despliegue de fuerza.
Hay muertos que todavía nos aconsejan al doblar una esquina, que nos hacen reír con una frase vieja, o que se asoman cada vez que repetimos sus gestos.
El maguey no solo es cultivo: es historia, cultura y vida. En “La hora ha sonado”, se denuncia el riesgo que representan los proyectos fotovoltaicos para la región magueyera-pulquera de Hidalgo y se plantea una alternativa basada en la cooperación, la sustentabilidad y la defensa del territorio. “Con el pueblo todo, sin el pueblo nada”.
El cambio climático ha dejado de ser una metáfora. En los últimos días, la lluvia —esa vieja compañera de poetas y campesinos— se ha vuelto protagonista de una tragedia.
Por fortuna olvidamos; el olvido habita por todas partes. La vida es donde habita el olvido, y a veces necesito que recuerden las cosas por mí. Uno de mis mayores temores es olvidar lugares y personas que he querido; aunque sé que, si los olvido, empezaría a perder el ser que soy. Sé, pues, que el destino de todo es el olvido. Por eso escribo, para no olvidar el ser que somos.