Somos semilla, corazón del monte
A la tierra vamos un día,
yo me fui creyendo ser humana
pero fui persona.
Volveré esta noche con la luna,
tomaré chocolate, reiré con la abuela,
me acomodaré en sus brazos,
cambiaré el olor del cempasúchil por
el de chintul que sale de sus manos
y, si logro caminar descalza,
enterraré los pies en el lodo,
comeré anona, me acostaré en una hamaca,
le diré lo mucho que me gusta verla
cuando se trenza el cabello,
cerraré los ojos para escuchar sus palabras
y dejaré que mi mente sea libre como el viento,
porque somos semilla…
Y yo soy semilla viajera y aprendiz del tiempo.
